Cómo reducir la retención de líquidos si tienes lipedema
La retención de líquidos agrava la pesadez y el dolor del lipedema. Te damos estrategias prácticas de alimentación, movimiento y hábitos para controlarla.
Aunque el lipedema y la simple retención de líquidos no son lo mismo, muchas mujeres con lipedema retienen líquidos con facilidad, lo que aumenta la hinchazón, la pesadez y el dolor. La buena noticia: hay mucho que puedes hacer.
Cuida la alimentación
Reduce la sal y los ultraprocesados, ricos en sodio oculto.
Aumenta los alimentos ricos en potasio: verduras de hoja, aguacate, plátano.
Bebe suficiente agua: paradójicamente, hidratarte bien ayuda a no retener.
Modera el azúcar y el alcohol, que favorecen la inflamación.
Muévete a lo largo del día
El movimiento es una bomba para tu sistema linfático. Caminar, ejercicios en el agua o simplemente levantarte cada poco si trabajas sentada marcan la diferencia. La contracción muscular impulsa la linfa hacia arriba.
Usa la compresión
Las prendas de compresión adaptadas son una de las herramientas más eficaces para controlar la retención. Póntelas por la mañana y úsalas según la pauta de tu especialista.
Eleva las piernas y descansa bien
Elevar las piernas en los descansos y al final del día ayuda al retorno. Dormir lo suficiente también influye: el descanso regula la inflamación y el equilibrio de líquidos.
Señales de alarma
Si notas hinchazón brusca, asimétrica, con enrojecimiento o dolor intenso, consulta: puede indicar una infección o un problema circulatorio que requiere atención.
Esta información es educativa y no sustituye el consejo de tu médico o especialista. Consulta siempre con un profesional antes de cambiar tu tratamiento, tu dieta o tu rutina de ejercicio.
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